El cuerpo humano no fue diseñado para estar quieto.
Fue diseñado para moverse todos los días, de distintas formas y con distintas intensidades.
Moverse no siempre significa entrenar duro.
A veces significa caminar, estirarse, cambiar de postura, activar el cuerpo después de horas sentado.
El problema no es entrenar poco.
El problema es no moverse nada y pretender compensarlo con una hora intensa.
El movimiento diario mantiene las articulaciones vivas, mejora la circulación, regula el sistema nervioso y ayuda a que la energía fluya durante el día.
Cuando el cuerpo se mueve, la mente también se ordena.
No se trata de quemar calorías.
Se trata de mantener al cuerpo funcional.
Un cuerpo que se mueve mejor:
- se lesiona menos
- se recupera mejor
- responde mejor al entrenamiento
- envejece con más dignidad
En Vida Fit Balance entendemos el movimiento como una base, no como un castigo.
Entrenar es importante.
Pero moverse todos los días es imprescindible.
Mover el cuerpo es una forma silenciosa de cuidarlo.

Deja una respuesta